jueves, 29 de septiembre de 2016

Músicos zarzuelistas: LUIS MISÓN






Con motivo de celebrarse en Mataró (Barcelona), los días 2 y 3 de noviembre, un Simposio sobre este compositor, al cumplirse el 250 aniversario de su muerte, ofrecemos una muy breve aproximación biográfica del músico al que José Subirá llegó a considerar iniciador de la tonadilla escénica.

Luis Misón nació en Mataró en fecha no conocida, pero fue bautizado el 26 de agosto de 1727. No disponemos de información sobre su iniciación musical, pero sí sabemos que fue flautista y oboísta de la Real Capilla (Madrid) a la cual se incorporó en 1748. Como intérprete,  además de intervenir en las veladas de los palacios del Buen Retiro y Aranjuez,  participó también en academias (conciertos) celebradas en el palacio del Duque de Alba.  Al parecer sus habilidades con estos instrumentos eran extraordinarias, pues llegó a ser calificado como “inimitable”.

A pesar de sus habilidades  como instrumentista, Misón ha pasado a la historia como compositor. Escribió algunas obras instrumentales, con la flauta como protagonista: Concierto para dos flautas traveseras y Seis sonatas para flauta travesera y viola, dedicadas al Duque de Alba, pero, sobre todo nos ha dejado un importante y atractivo catálogo de música para el teatro.

Su música, conservada principalmente en la Biblioteca Musical del Ayuntamiento de Madrid, y en la del Conservatorio de esta ciudad, la forman composiciones para entremeses, comedias y sainetes. Pero es en la tonadilla donde dejó la mayor muestra de sus habilidades creadoras. Más de un centenar de estas obras se conservan en las bibliotecas indicadas, entre ellas títulos atractivos como
Los ciegos, Una mesonerilla y un arriero, El examen de Espejo, El gallego fingido y enamorado y una dama fingida, El sacristán, el payo y su mujer, Un arriero, un hortera y un mercader, Un petimetre, un majo y un tostonero, o Una graciosa de compañía y un compositor de viejo.

En la zarzuela tenemos referencia de Eco y Narciso; El triunfo de Amor y Píramo y Tisbe, ambas con texto de Antonio Fernández y las tres de tema mitológico, y El tutor enamorado (definida tanto como “comedia en verso con arias” u “ópera cómica”), de Ramón de la Cruz, de 1764. A Misón se debe también la adaptación española de la obra de Metastasio Le cinesi (Las chinas), obra musicalizada por Antonio Caldara (1735) y también por Christoph Willibald Gluck (1754)

Luis Misón murió en Madrid, el 13 de febrero de 1766.

Esperamos que la celebración del Simposio sirva para recordar la figura de este tonadillero excelente y dar a conocer su música que espera, pacientemente, en el fondo de los archivos.

Como curiosidad digamos que  el poeta y músico canario Tomás de Iriarte  (1750-1791) inicia su fábula El tordo flautista, con una elogiosa referencia al músico catalán:

Era un gusto el oír, era un encanto,
a un tordo, gran flautista;
pero tanto que en la gaita gallega,
o la pasión me ciega,
o Misón le llevaba mil ventajas.

La información sobre el Simposio se encuentra en: http://blogs.uab.cat/simposimisson.
 J.P.M.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

CONGRESO MUSICAL CERVANTINO



Los pasados días 21 a 24 de septiembre de 2016 se ha celebrado en Ciudad Real el  congreso “Las músicas de Cervantes: Del patrimonio histórico a su recepción musical (s. XVI-XXI)”, en el que se un importante número de expertos en distintas materias ha ofrecido interesantes informaciones sobre las relaciones entre la música, las obras del escritor alcalaíno y su entorno histórico.

El Congreso, celebrado en dependencias de la Universidad de Castilla-La Mancha (Facultades de Educación y Letras), en el Museo del Quijote y en el Salón del Antiguo Casino de Ciudad Real, ha presentado una treintena de comunicaciones y una decena de conferencias dictadas por especialistas de reconocido prestigio internacional, procedentes de universidades españolas (Alfonso X el Sabio, Almería, Autónoma de Barcelona, Autónoma de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura, Granada, Isabel I de Castilla, La Rioja, Murcia, Oviedo, Rey Juan Carlos, Sevilla y Valladolid) y extranjeras (Brasil, Heildelberg, Alemania y A&M, Texas, Estados Unidos), además de centros musicales como el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca y las Escuelas Superiores de Canto de Madrid y de Música de Cataluña.

Las sesiones han girado en torno a los siguientes bloques temáticos: “Cervantes y las narrativas audiovisuales”, “Cervantes: fuente de inspiración más allá de la península”, “Cervantes y la música: siglos XVII y XVIII”, “Cervantes y las artes del movimiento”, “Don Quijote: entre la voz y el deseo”, “Músicas cervantinas en el siglo XIX y en las celebraciones del III Centenario” y “Cervantes: fuente de inspiración para la contemporaneidad. Siglos XX-XXI”. Más concretamente se han tratado temas relacionados con la música española desde los siglos XVI al XX, música electrónica, baile y danza popular, zarzuela, teatro y música vocal…

Además de las interesantes exposiciones teóricas, el Congreso incluyó tres conciertos bajo los títulos de “1616: En torno a Miguel de Cervantes”, “Don Quijote: entre la voz y el deseo” y “Canciones sobre poemas de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)”, de los que hemos dado cuenta en este mismo blog. Un detalle importante a destacar de estos recitales es que estaban abiertos, gratuitamente, al público ciudadrealeño, lo que significa llevar estas músicas al aficionado y no solo al ámbito académico e investigador.

Como colofón a todas las actividades se planificó una excursión a distintos lugares manchegos: Valdepeñas, San Carlos del Valle, Villanueva de los Infantes y Torre de Juan Abad, donde se pudo disfrutar de un magnífico concierto en el órgano histórico de la Iglesia de Nuestra Señora de los Olmos, interpretado por el organista  valenciano Arturo Barba Sevillano, e incluido en la III Ruta de los Órganos Históricos de Castilla-La Mancha..

No es posible ofrecer detalles de todas las intervenciones, pero no podemos dejar de mencionara a los artífices de esta importante actividad en el año del Cuarto Centenario de la muerte de Cervantes. Han sido los profesores y musicólogos Paulino Capdepón Verdú y Juan José Pastor Comín, de la Universidad de Castilla-La Mancha. A ellos y a sus colaboradores, nuestro agradecimiento.

Las distintas conferencias y comunicaciones serán publicadas próximamente en las correspondientes Actas. Informaremos cuando estén disponibles.  J.P.M.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LAS MÚSICAS DE CERVANTES



Conciertos paralelos al Congreso Internacional “Las músicas de Cervantes”, de la Universidad de Castilla-La Mancha.  Salón del Antiguo Casino, Ciudad Real, 21, 22 y 23 de septiembre de 2016.

Como complemento a las densas e interesantes sesiones académicas del Congreso Internacional “Las músicas del Quijote”, se celebraros en las fechas y lugar señalados tres interesantes conciertos,  abiertos al público, con repertorios siempre alrededor de la figura del escritor alcalaíno.

Olalla Alemán y Luis A. González


Los músicos de Su Alteza.
1616. En torno a Miguel de Cervantes.
Obras de C. de Rore, A. de Cabezón, S. Aguilera de Heredia, G. Frescobaldi, F. Correa de Arauxo, C. Monteverdi, J. Arañes y G. Bataille.
Olalla Alemán, soprano.  Luis Antonio González, clave.


El primero de los conciertos ofreció un abanico de obras de la época de Cervantes, alguna de las cuales bien pudo haber sido escuchada por el autor del Quijote. Un interesante panorama en el que la soprano Olalla Alemán, cantó con solvencia técnica, afinación y estilo. Luis Antonio González, al clave, tanto en labores de acompañamiento como de solista en alguna de las piezas, consiguió interesar a un auditorio formado por musicólogos e investigadores y al público local que llenaba el salón. El programa, aún estando circunscrito a un tema y épocas muy concretas, fue diseñado con inteligente planteamiento para no resultar monótono y, sobre todo, planteado con el rigor históricoque caracteriza las interpretaciones de Los Músicos de Su Alteza.


Esther Acevedoi y Silvia Nogales
 
Don Quijote: Entre la voz y el deseo.
Obras de
J.M. Cortés, H. Rutter, M. Fleta, A. Mudarra, E: de Valderrábano, L. de Narváez y G. Sanz.
Esther Acevedo, actriz. Silvia Nogales Barrio, guitarra.


Más que de un concierto, en el sentido tradicional, podemos hablar de un espectáculo lírico-musical, pues el acto consistió en la declamación de algunos episodios del Quijote acompañada de música guitarrística. El diseño del montaje resulta complicado para ajustar ritmos y duraciones de la música y el texto, pero los resultados escuchados demostraron la perfecta sincronización de una y otro.  El trabajo de Esther Acevedo me pareció excelente; la verdad es que cuando se tiene ocasión de escuchar un texto bien dicho, con las inflexiones vocales que pide la letra, con una gestualidad discreta y sin exageraciones, se aprecia mejor la riqueza que contiene. Silvia Nogales, a la guitarra, realizó un acompañamiento adecuado, dejando el protagonismo a la voz, aunque en algún momento, algunos números de la Suite española, hubiéramos preferido una mayor definición. El público aplaudió generosamente un original montaje, que presenta la novela cervantina de un modo muy atractivo.

Aurelio Viribay y María Zapata


Canciones sobre poemas de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)
Obras de E. Halffter, L. Balada, S. Bacarisse, A. Vives, F. Obradors y M. Salvador.
María Zapata, soprano. Aurelio Viribay, piano.



El último de los conciertos ofrecía un programa infrecuente y especializado: sólo canciones de concierto, de autores españoles del siglo XX. Un programa, complejo y arriesgado por cuanto está demostrado que el público tiene más dificultades para “entender” músicas que escucha por primera vez, sobre todo cuando está acostumbrado a que se le ofrezcan, una y otra vez, programas que conoce de memoria.

El hecho de que las obras sean canciones de concierto, viene a demostrar que el repertorio español no está huérfano de estas manifestaciones artísticas, aunque no sean programadas con la frecuencia que merecen. Hay que agradecer, por tanto, a los organizadores el planteamiento de este recital y a los intérpretes su puesta en pie.

María Zapata mostró una voz potente, afinada y equilibrada en todos los registros. Aurelio Viribay, por su parte, acompañó con la discreción que requiere esta especialidad musical y solventó con expresividad los momentos que las partituras interpretadas piden un auténtico pianista de concierto.

En conjunto, tres conciertos interesantes, muy interesantes, que ofrecieron un amplio panorama de música cervantina; que fueron aplaudidos por un público no conocedor de estas obras. Si tuviera que destacar alguna de las páginas interpretadas citaría las Cervantinas de la compositores castellonense Matilde Salvador, no sólo por el interés de las propias canciones, sino porque no suele ofrecérsenos la oportunidad de escuchar el ciclo completo.

Un último detalle a destacar, la breve presentación de cada obra por parte de los intérpretes, ayuda mucho a los oyentes a situar la obra en su época y estilo. Esta práctica debería ser más frecuente en recitales que presentan programas como los reseñados.

Vidal Hernando.

jueves, 15 de septiembre de 2016

ORGANOLOGÍA INSTRUMENTAL Y MÚSICA EN EL QUIJOTE



ORGANOLOGÍA Y  MÚSICA EN EL QUIJOTE.
Fernando Pérez Ruano. Organología y música en el Quijote. Fundación SGAE. Madrid, 2016, 150 págs.

Aunque el Diccionario de la RAE no reconoce el término “organología” en su relación con la música (La definición que ofrece es: “tratado de los órganos de los vegetales o de los animales”), en el ambiente musical se relaciona con las características de los instrumentos. A la descripción de los que son citaos en la novela cervantina se dedica la mitad de las páginas del libro que reseñamos. La otra mitad, aproximadamente, se ocupa de nueve romances y dos canciones que son citados en la misma obra literaria. Además, se incluye una escueta biografía del escritor, la referencia a otras manifestaciones musicales de la novela y un breve recuerdo de la música en tiempos del Quijote.

La parte organológica se ocupa de 30 instrumentos, más la voz humana. De cada uno de ellos ofrece sus características esenciales, y alguna información complementaria de tipo histórico o relacionada con su habitual localización geográfica. La parte dedicada a los romanzas trata sobre nueve de estos poemas (“Mis arreos son las armas”, “La mañana de San Juan”, “Pastorcito, tú que vienes” y los de Lanzarote el Lago, Marqués de Mantua y Valdovinos, Cardenio en Sierra Morena, Durandarte, Don Gayferos, y del Rey Don Rodrigo) y dos canciones (“De la dulce mi enemiga” y “Dulce esperanza mía”). De los romances proporciona el origen, la partitura (en notación moderna o de tablatura)  además de comentarios sobre la interpretación y datos de tipo histórico. Citemos también que incluye la referencia de la existencia de siete refranes musicales, cifra que, a nuestro parecer se queda corta, aunque esto, como otras cosas, puede ser cuestión de criterios.

Libro interesante para los interesados en el Quijote presenta una interesante y amplia serie de ilustraciones procedentes tanto del archivo del autor como de la Fundación Joaquín Díaz; la pena es que se han reproducido en un tamaño demasiado pequeño. El volumen resulta fácil de leer y, por su diseño, resulta muy cómo como “manual” de consulta. Además, incluye una muy documentada bibliografía para quienes deseen ampliar información sobre los temas tratados.

José Prieto Marugán