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miércoles, 18 de enero de 2017

ZARZUELA: EL BELLO GÉNERO.



Una mañana en la zarzuela. (Obras de R. Chapí, G. Roig, P. Sorozábal, F. Chueca y F.A. Barbieri.  B. López, C. Crooke, C. Sanmartín. Director de escena y dramaturgia: Carlos Crooke. Dirección musical y piano: Mikhail Studyonov. Auditorio de la Fundación Juan March, de Madrid, 17 de enero de 2017.

Los Recitales para jóvenes que durante el período escolar ofrece la Fundación March, son un modo de acercar un tipo de teatro musical desconocido para este tipo de público. Gracias a este espectáculo un buen puñado de chicos y chicas han conocido la zarzuela, y lo han pasado estupendamente.

Con ocho fragmentos de otras tantas zarzuelas, Carlos Crooke ha construido una historia sencilla, de una hora de duración, que consigue interesar al auditorio, manteniendo las características esenciales del género, la música y el texto. Dicho de otro modo, se puede montar un buen espectáculo, que divierta al público sin recurrir a tergiversar el fondo y la forma originales.


Un momento de la representación

Crooke ha construido la historia de dos amigos, Virginio (un escritor en paro) y Felipe (un acérrimo del fútbol) que se disputan el amor de la joven cubana Cecilia. Y gracias a la música, hábilmente seleccionada, va perfilando la personalidad de cada uno y desarrollando la farsa. Para la presentación de los personajes ha elegido: la “Canción del cesante” de Música clásica, para Virginio; el “Alirón” de Don Manolito, para Felipe, y la entrada de la protagonista de Cecilia Valdés, para el personaje femenino. La fuerte discusión entre los hombres por la dama es el “Dúo de Ricardo y Joaquín” de La del manojo de rosas, y la declaración amorosa con el “Dúo de Felipe y Mari Pepa” de La revoltosa. Por cierto, creo que este magnífico dúo fue el fragmento que más interesó al joven auditorio, a juzgar por su impaciencia en aplaudir cuando aún no había concluido el número.

El espectáculo funciona, es ágil y se inscribe en la línea del género chico. Los intérpretes resolvieron sin problemas sus respectivas intervenciones. Me gustó la voz potente y redonda del barítono Sanmartín y la soltura y vis cómica del tenor Crooke. La soprano no tuvo problemas en lo musical, quizá debería incidir algo más en la parte actoral de su personaje. Mikhail Studyonov, al piano, realizó un buen trabajo; domina el instrumento y dio correcta cobertura a los cantantes.

Decía que el espectáculo, titulado Una mañana en la zarzuela. El bello género, mantiene el fondo y la forma tradicionales del género chico, pero también incluye algunos “gags” que lo actualizan y lo acercan al público de hoy. No voy a descubrir cuáles son porque todavía quedan funciones, pero sí puedo recomendar a los próximos espectadores que estén atentos al diálogo entre los dos hombres y a la forma con que se citan.
  
Vidal Hernando.

miércoles, 11 de enero de 2017

LA CHINA EXÓTICA A LO ROSSINI.


Escena de la obra



Le cinesi. Ópera de salón en un acto. Texto de Pietro Metastasio. Música de Manuel García. M. Monzó. M. Nogales. C. Toledo. J.M. Zapata. Director musical y piano: Rubén Fernández Aguirre.  Auditorio de la Fundación Juan March, de Madrid, 10 de enero de 2017.


Normalmente, para comentar una función teatral basta con dejar constancia de la impresión que nos ha producido el trabajo de los intérpretes; puede incluirse algún detalle de corte más o menos historicista sobre la obra ofrecida. Sin embargo, la naturaleza y el valor de Le cinesi y el hecho de ser una función para escolares la que se comenta, requiere ofrecer alguna información más.

Le ciñese fue definida como ópera de salón. La “música de salón” tiene una consideración distinta de la otra, de la de “sala de conciertos” o “de teatro”. Calificar una obra como “de salón” supone, casi siempre,  identificarla como de menor valor artístico, lo cual nos parece una equivocación. A nadie se le ocurre calificar como de “salón” cualquiera de las grandes sonatas de Beethoven, aunque se escuchen en la sala de un palacio. En el caso de Le cinesi el calificativo sólo significa que la ópera estaba destinada a ser escuchada en un ámbito privado, pero una obra de algo más de una hora de duración, en la que sus cuatro cantantes están es escena permanentemente y cantan seis arias, un terceto y cuatro cuartetos, más ocho elaborados recitativos, no puede ser calificada, con simpleza, como “de salón”. Mucho menos si ofrece todo el catálogo de las posibilidades de un cantante: líneas melódicas largas y llenas, grandes saltos de tesitura, exigentes efectos de coloratura, y otros muchos recursos expresivos.

jueves, 5 de enero de 2017

ÓPERA DE CÁMARA: LE CINESI.



Ópera de salón en un acto. Texto de Pietro Metastasio Música de Manuel García. Estreno: Función privada en París, hacia 1831.

LE CINESI
Auditorio de la Fundación Juan March, de Madrid

9, 11 de enero de 2017, 19 h.
14, 15 de enero de 2017, a las 12 h.
10, 12, 16 de enero de 2017, 11.30 h. (Funciones escolares)

Ficha artística
Marina Monzó, soprano (Lisinga). Marifé Nogales, mezzosoprano (Tangia). Cristina Toledo, soprano (Sivene). José Manuel Zapata, tenor (Silango).
Dirección de escena: Bárbara Lluch. Escenografía: Carmen Castañón. Vestuario: Gabriela Salaberri. Iluminación: Fer Lázaro.
Director musical y piano: Rubén Fernández Aguirre

Coproducción del Teatro de la Zarzuela y la Fundación Juan March

Función del día 11 (19 horas): Transmisión en directo por:
Radio Clásica de RNE y
a través de www.march.es/directo (streaming)


Considerada como la última de las óperas escritas por el cantante, compositor, profesor de canto y empresario Manuel del Pópolo García (Sevilla, 1775 – París, 1832), conocido simplemente como Manuel García. Como en otras ocasiones, García, que desarrolló una importantísima actividad en Madrid, París y otras ciudades europeas, NuevaYork y México, utilizó como texto un libreto de Pietro Metastasio (Roma, 1698 – Viena, 1782) que ya había sido empleado por otros autores.

Le cinesi (Las chinas) es una ópera de pequeño formato compuesta para la escuela de canto de García que se dio a conocer en París en 1831, en una sesión privada cuyo lugar e intérpretes desconocemos.

viernes, 30 de diciembre de 2016

La Zarzuela - Proyecto utópico - 1857.



 Son varios los proyectos que se han imaginado alrededor de la zarzuela. La mayoría de ellos han resultado utópicos, inalcanzables.
Recuperamos hoy el redactado en 1857.

“En el año de 1857, los dueños propietarios del edificio que, en Madrid, lleva por nombre Teatro de la Zarzuela, fundaron una escuela gratuita de música vocal para los que quieran dedicarse al canto español.


Este pensamiento tan altamente patriótico y digno de eterno elogio, fue presentado al público en el interesante escrito que a continuación insertamos, y que deben tener en cuenta los establecimientos que el Estado o particulares subvencionan para para el desarrollo del arte lírico.

“El gran desarrollo que de día en día va adquiriendo la zarzuela, el insuficiente número de artistas lírico-dramáticos con que cuenta España y la diversas dificultades con que tropiezan los jóvenes que quieren dedicarse a la práctica de este género de espectáculo, unos por fala de medios para costear sus estudios y otros porque aún contando con las dotes y conocimientos necesarios, hallan inconvenientes para ingresar en las compañías teatrales, han obligado a los que suscriben a crear bajo su inmediata dirección, a sus expensas y en su Teatro de la Zarzuela, una Escuela de canto español y de declamación destinada exclusivamente a formar actores líricos-dramáticos para la zarzuela. En esta Escuela no sólo recibirán gratuitamente educación artística los jóvenes de ambos sexos que a ella pertenezcan, sino que se les dará ingreso en compañías teatrales de Madrid o de las provincias, ASEGURÁNDOLES, POR EL TÉRMINO DE TRES AÑOS CONSECUTIVOS A LA TERMINACIÓN DE SUS ESTUDIOS, UNOS BUENOS SUELDOS DIARIOS, QUE SE IRÁN AUMENTANDO PROPORCIONALMENTE EN LOS AÑOS SEGUNDO Y TERCEO.
Dicha Escuela empezará a funcionar el día 16 de setiembre del presente año, y los individuos que deseen ingresar en ella deberán reunir las siguientes condiciones generales.
Edar de 16 a 22 años en las hembras, y de 18 a 25 en los varones; completo desarrollo y robustez en su constitución física, para prueba de lo cual se sujetarán a un reconocimiento fisiológico practicado por uno o más doctores en medicina y a expensas de la Dirección de la Escuela; carecerán de toda imperfección visible, o lo que es lo mismo, tendrán una figura aceptable para la escena; hablarán el idioma castellano con claridad; tendrán los conocimientos de solfeo indispensables para emprender el estudio del canto, y poseerán una voz determinada, en cualquiera de las tesituras de tiple, tenor, barítono o bajo.
Como quiera que los alumnos han de recibir una educación gratuita y han de disfrutar unas ventajas positivas, deberán celebrar previamente con al Dirección de la Escuela un contrato solemne, que autorizarán los padres, tutores o curadores respectivos y por el cual, declarando que se hallan libres de todo otro compromiso anterior, quedarán obligados por el tiempo de su enseñanza y por los tres años más de práctica teatral mencionados arriba, todo ello bajo condiciones regulares que se explicarán previamente.
No es necesario añadir razonamientos para probar la alta misión artística que se propone llenar esta Escuela, porque lo ya expresado basta para comprender todas las ventajas que de su creación se desprenden para el arte lírico-dramático español: nosotros, humildes representantes de él, nos congratulamos con la idea de que acudirá a nuestro llamamiento la juventud ansiosa de marchar por el camino de la gloria artística y de las ventajas positivas que tan desembarazadamente la abrimos.
Madrid, 15 de julio de 1857.
Los Directores de la Escuela, Joaquín Gaztambide, Luis de Olona y Gaeta, Francisco Salas y Francisco Asenjo Barbieri”.

Procedencia: Calendario musical para el año 1859, primero de su clase que se publica en España, por Roberto, p. 34.


José Prieto Marugán

miércoles, 28 de diciembre de 2016

DESCUBIERTA UNA NUEVA ZARZUELA







Seb.
Se ha enterado usted de la noticia, imagino.

Hil.
Naturalmente, pero, guárdeme usted el secreto: Yo he sido el primero en ponerla en circulación.

Seb.
¡No me diga! ¡Pues ha liado una de padre y muy señor mío! Están todos los añorantes aficionados, los especialistas y hasta los cotillas culturales, alborotados. Pero, ¿cómo ha sido la cosa? ¡Cuente, cuente!

Hil.
Cuento. Yo tengo un buen amigo en el Teatro de la Zarzuela y me ha contado todos los detalles. Atienda.

Hace unos días llegó al teatro un paquete sin signo externo que lo identificase. Lo abrieron y encontraron … ¡una zarzuela! ¡Completa! ¡Con su libreto, partituras y una carta que decía:

Muy señores míos:
Entre las pertenencias de un antepasado mío, fallecido hace unos meses, estaba este paquete.
Al ver su contenido, yo, su heredero universal, pensé que ese teatro era el lugar adecuado para el envoltorio. Por eso se lo hago llegar con la esperanza de que la den a conocer, como homenaje a mi difunto pariente.

Seb.
¿Y nada más?

Hil.
Nada más; ni firma, ni remite, ni detalles de ninguna clase …

Seb.
Supongo que los del teatro habrán tratado de averiguar …

Hil.
Pues sí. Primero pensaron llamar a un grafólogo, pero lo descartaron porque el texto venía mecanografiado. En cuanto a la partitura, el experto consultado dijo que era un trabajo magnífico y artesanal, pero, la partitura de cada instrumento, la general y la de canto y piano, ¡estaban hechas por manos distintas! Imposible saber nada más.

Seb.
¡Qué listo su extinto consanguíneo! Estaba claro que no quería ser reconocido. ¿Y qué sabe usted de esa zarzuela?

Hil.
Todo; lo se todo. Mi amigo me lo ha contado desde la A hasta la Z. Eso sí, pidiéndome discreción absoluta. Por eso se lo cuento a usted, que es de confianza.

Seb.
Tendrá usted con ese amigo algún detalle, digo yo.

Hil.
Hombre, sí. Si algo me cuestan mis chulapas, mis informadores no me salen gratis. Es lo natural.

Seb.
Pero empiece usted. Le escucho.